El nuevo cierre de Gobierno en Estados Unidos coloca nuevamente a Donald Trump en el centro de una disputa política que ya marcó su primer mandato con la parálisis más larga en la historia del país. La pugna refleja la persistente fractura entre republicanos y demócratas.
Trump revive el fantasma de los cierres federales
El Gobierno de Estados Unidos inició un cierre parcial que afecta a servicios no esenciales, en lo que representa el cuarto episodio de este tipo bajo Donald Trump. El expresidente ya había enfrentado tres cierres durante su primer mandato (2017-2020), incluido el más prolongado registrado en la historia del país.
En diciembre de 2018, una disputa por 5,700 millones de dólares para financiar el muro fronterizo con México llevó a una clausura que duró 35 días. Aquella paralización impactó a más de 800 mil funcionarios, quienes dejaron de percibir sus salarios hasta enero de 2019, cuando se alcanzó un acuerdo temporal.
Los cierres bajo Trump: de horas a semanas
Durante su gestión, Trump también enfrentó otros dos episodios:
- Enero de 2018: tres días de parálisis provocados por el debate en torno a la protección de los “dreamers”.
- Febrero de 2018: un cierre de apenas horas, derivado de la oposición del senador Rand Paul al gasto público.
Finalmente, en marzo de 2019, Trump declaró una emergencia nacional para destinar recursos a la construcción de la valla fronteriza.

Biden evitó la parálisis, pero la amenaza persiste
Tras la salida de Trump, su sucesor, Joe Biden, enfrentó intentos de cierre en 2023 y 2024, aunque logró acuerdos de último momento para evitar la parálisis. Sin embargo, con el regreso de Trump a la Casa Blanca, la crisis presupuestaria volvió a resurgir.
Una crisis histórica que trasciende presidentes
Desde 1980, una docena de cierres han impactado a Estados Unidos, reflejo de la división política entre el Congreso y la Casa Blanca. Entre los más recordados destacan:
- Jimmy Carter (1980): la Comisión Federal de Comercio suspendió actividades por un día.
- Ronald Reagan (1981-1986): cuatro cierres debido a disputas sobre gasto público y derechos civiles.
- George H. W. Bush (1990): tres días de parálisis tras vetar un presupuesto sin rebajas fiscales.
- Bill Clinton (1995-1996): dos cierres, uno de ellos con duración récord de 21 días.
- Barack Obama (2013): 17 días por la resistencia republicana al “Obamacare”.
En todos los casos, la raíz común ha sido la fractura ideológica sobre impuestos, gasto social y prioridades presupuestarias.
Impacto económico y social de las clausuras
Cada cierre federal interrumpe servicios considerados “no esenciales”, genera despidos temporales de empleados públicos y debilita la confianza de los ciudadanos en las instituciones. El episodio más reciente amenaza con profundizar la incertidumbre política en un año marcado por el regreso de Trump a la presidencia.